terça-feira, fevereiro 06, 2007

Violencia por omisión

Por Cecilia Lavalle


(...)
Lo que la comunicadora Mirta Rodríguez califica como las violencias de la omisión y el ocultamiento representan una forma más de violencia contra las mujeres que no está tipificada en ninguna ley, en ningún código, ni general ni particular para los medios.

Es importante precisar que en los medios no se ignora, desdeña o minimiza lo que hacen, piensan, opinan, aportan y necesitan las mujeres, como parte de una maquiavélica estrategia de los dueños de los medios, o de periodistas y articulistas. No se trata de un complot.

Se trata, eso sí, de una cultura que relaciona lo masculino con lo importante y lo femenino con lo secundario. Dicho con las palabras de la profesora Patricia Anzola: la noticia no tiene sexo, pero su tratamiento sí tiene género.

(...)
Revisaron, de febrero a agosto, La Jornada, el Sol de México, el Universal, Milenio y Reforma, periódicos con gran presencia metropolitana y en buena medida de circulación nacional, con el fin de averiguar la presencia de las mujeres en los medios, tanto en la elaboración de la información, como en calidad de sujetas de atención periodística.

De entre sus resultados destaca que, en primera plana, 96% de las notas publicadas NO reflejan la condición social de las mujeres.

(...)
El asunto no es menor, ya que los esfuerzos por erradicar la violencia contra las mujeres serán insuficientes si no se toman en cuenta los medios de comunicación.

¿Quién puede poner en duda el carácter multiplicador de los medios?

Ahora imaginemos la exclusión multiplicada de las mujeres, la discriminación multiplicada, las imágenes e ideas de lo que se supone debemos ser y hacer multiplicadas. Del tamaño que resulte esa ecuación es la dimensión del problema.


(...)

Sem comentários: